1. Senderismo por la Costa Vasca
Sus paisajes naturales hacen del País Vasco un lugar increíble para viajar con perro. Además, es una opción muy buena si se quiere huir del calor que se sufre en verano en otros puntos de la península.
Aunque no encontrarás playas dog friendly, ya que por normativa los perros no están permitidos, puedes optar por un
turismo de naturaleza y urbano en el País Vasco que no te dejará indiferente y hará que te enamores de este fantástico territorio.Desde
Turismo Canino te recomendamos que hagas la siguiente ruta:
San Juan de Gaztelugatxe es una de las visitas obligadas de esta ruta. Puedes ir hasta allí andando desde Bermeo en una ruta de 9,8 km de ida (y lo mismo de vuelta) o en coche hasta un aparcamiento que te deja a unos 2,5 kilómetros de la ermita.Para conocer la
Reserva de la Biosfera de Urdaibai no dejes de hacer la ruta de Bermeo a Gernika. Son unos 23 kilómetros y pasear por las Marismas es increíble. Para volver al punto de origen solo tienes que coger el Euskotren, donde los perros son bienvenidos, y en 20 minutos estarás de vuelta en Bermeo.
Otra actividad de obligado cumplimiento es hacer la
ruta del Flysch en el País Vasco. ¡Podrás ver con tus propios ojos uno de los paisajes más espectaculares de la costa vasca! Nosotros hicimos el tramo de Zumaia a Deba caminando (15 kilómetros) y volvimos de nuevo con Euskotren. Por la zona encontrarás varias casas rurales que admiten perros y que están en un entorno privilegiado.Finalmente te invitamos a pasar unos días en
San Sebastián. Allí puedes hacer planes muy interesantes con tu perro como visitar el Parque de Atracciones del Monte Igueldo (¡los peludos son bienvenidos en el funicular!), tomar algo en el Puerto de Pescadores y caminar por el Paseo Marítimo hasta el Peine del Viento.