La Islandia que se esconde más allá
La península de Snaefellsnes, dominada por el mítico volcán Snæfellsjökull y al que Julio Verne hizo famoso en su novela "Viaje al centro de la tierra", es un lugar fascinante donde podremos encontrar poblaciones encantadoras como Arnarstapi, caracterizada por su rocosa costa de lava o montañas basálticas tan fotogénicas como la icónica Kirkjufell. Además, podrás degustar la curiosa gastronomía islandesa probando el
hakarl, que no es más que carne de tiburón groenlandés fermentada al aire libre. Eso sí, ¡su sabor solo es apto para los más atrevidos!
Acantilados de la costa oeste de la península de Snaefellsnes, Islandia
Otro de los rincones que en ocasiones pasa desapercibido para muchos de los viajeros que visitan Islandia es la zona de
los fiordos del oeste. Es uno de los lugares más espectaculares de la isla, con sus acantilados plagados de avifauna en verano, sus carreteras escarpadas y su aire de fin del mundo. ¡Un rincón increíble!
Aquí acuden los
frailecillos cada año para reproducirse, especialmente a los acantilados de Latrabjarg, lo que atrae a aficionados al
birdwatching de todas partes del planeta. Los
zorros polares también encuentran aquí su hábitat, especialmente en la zona más salvaje de los fiordos, la maravillosa
península de Hornstrandir, convertida en reserva natural. Y, si te animas a adentrarte en esta región, descubrirás lugares tan maravillosos como las cascadas Dynjandi y llegarás a poblaciones tan bonitas como Isafjordur o el pueblo eminentemente pesquero de Bolungarvik, enclavado en una bahía espectacular.

Una colonia de frailecillos en su hábitat natural. Vestmannaeyjar, Islandia.