1. Conocer a Santa Claus en su propio pueblo
Pillar a Papá Noel cuando entra por la chimenea a dejar los regalos no es tarea fácil, pero...¿y visitarlo en su propia casa? Ver la cara de los niños al entrar en el hogar del mismísimo Papá Noel es un momento mágico. En plena línea del Círculo Polar Ártico y en la capital de Laponia está Santa Claus Village, un lugar de ensueño donde es Navidad todo el año. Cabañas de madera e infinidad de luces, un reloj enorme con el que Santa controla el tiempo, una oficina de correos atendida por elfos, renos que descansan y se alimentan para la gran noche... ¡Bienvenido a tu propio cuento navideño en familia!