Cultura, costumbres y consejos locales para disfrutar de tu viaje a Polonia
Conocer algunas costumbres antes de llegar ayuda a relacionarse mejor con la gente y a comprender ciertas situaciones cotidianas. En mis viajes he comprobado que fijarse en estos pequeños gestos acerca mucho más a la forma de vida polaca.
Saludos, propinas y normas de cortesía
Los polacos suelen saludarse con un apretón de manos, contacto visual y una sonrisa. Los besos y los abrazos quedan reservados para relaciones más cercanas, por lo que el primer trato suele ser algo más formal que en España.
También se da mucha importancia a la puntualidad. Si tienes una reserva, una cita o una actividad organizada, es recomendable llegar a la hora acordada. Ser puntual se valora y facilita cualquier encuentro.
Las propinas no son obligatorias, aunque se suelen dejar cuando el servicio ha sido bueno. Yo prefiero valorarlo en cada situación y actuar con naturalidad.
Al recorrer ciudades como Poznan, estas costumbres se perciben enseguida en cafeterías, restaurantes y comercios. Observar cómo se relaciona la gente ayuda a adaptarse con facilidad.
Consejos para viajar como un local
Muy pocas personas extranjeras hablan polaco, así que aprender un par de palabras básicas siempre resulta útil. Intentar expresarse en su idioma suele arrancar una sonrisa, incluso cuando la pronunciación no es perfecta.
Puedes empezar con “Dzień dobry”, buenos días, o “Dziękuję”, gracias. Son dos expresiones sencillas que permiten mostrar interés por la cultura local y romper la primera barrera al iniciar una conversación.
Los polacos suelen ser reservados al principio. Con un poco de conversación e interés por sus costumbres, aparece una actitud mucho más cercana. Yo lo he vivido varias veces y preguntar con curiosidad suele abrir conversaciones muy agradables.
También recomiendo alejarse de vez en cuando de las calles más frecuentadas y caminar sin seguir únicamente los puntos más conocidos. En esos recorridos aparecen pequeños comercios, restaurantes y escenas cotidianas que muestran otra cara de las ciudades.
Una de mis experiencias favoritas es entrar en los conocidos bares de leche. Allí se puede probar gastronomía local rodeado de gente del lugar y comer platos polacos a precios muy económicos.
En Gdansk resulta muy agradable combinar las calles principales con paseos por zonas menos concurridas. Se conoce mucho mejor una ciudad cuando también se deja espacio para caminar sin un recorrido cerrado.
Cuándo y dónde usar efectivo
Aunque en restaurantes, hoteles y tiendas de recuerdos suele aceptarse tarjeta, es recomendable llevar algo de efectivo para pequeños pagos.
Puede servir para comprar en un comercio local, pedir una bebida, llevarse una pieza de artesanía o acercarse a alguno de los puestos que aparecen en las plazas. En esas situaciones, tener algunos zlotys en el bolsillo resulta muy cómodo.
Hay una compra que recuerdo especialmente: el queso ahumado a la parrilla que suele encontrarse en puestos y plazas. Son sabores sencillos que acaban formando parte del recuerdo del viaje.
Tip de la experta: aunque el consumo de cerveza está muy extendido en el país, las normas relacionadas con el alcohol al volante son muy estrictas y la tasa permitida es prácticamente cero. Si vas a conducir, lo más prudente es evitar por completo el alcohol.