Como apunte final, una experiencia diferente al resto y poco conocida entre los visitantes, es viajar al
pueblo negro de Khamlia y, por supuesto, entablar conversación con su gente. Si hay algo que llama la atención de esta pequeña parte del país es la
música gnawa, creación de los descendientes de esclavos de distintos países del África Subsahariana. Se dice que su música era utilizada para curar el alma. ¿Pondrías la tuya en sus manos?Las dunas del desierto son increíbles, pero las de las
playas de Essaouira no se quedan atrás. Coquetea con
Essaouira y con sus rincones llenos de encanto: sus casas blancas y azules, su arquitectura decadente, su ambiente bohemio lleno de pequeños
ateliers y, sobre todo, las personas alegres y relajadas que se bañan en su orilla.
Essaouira fue puerto de artistas de la talla de
Jimmy Hendrix o
Mick Jagger. ¿Te vienes a descubrir por qué?El exotismo llega hasta la playa de
Essaouria, frente a la
isla de Mogador, donde las olas y los surfers se mezclan en armonía con caballos y camellos que pasean por la arena. Quédate hasta la caída del sol, donde la orilla te regalará un atardecer que está incluido en mi lista de los mejores del mundo. De forma similar al salar de Uyuni en Bolivia, el cielo se ve reflejado en la tierra, haciéndote creer por un momento que te encuentras dentro de un
cuadro de William Turner.Marruecos es un huracán paro los sentidos, una experiencia sensorial inigualable en la que el aroma a especias, cuero y cordero, inunda todo.
Viajar a Marruecos es sumergirse de cabeza en el exotismo y la cultura propios de un paisaje remoto a tan solo dos horas de casa. ¡Coge la cámara y prepárate para fotografiar hasta el último detalle!