La Tierra Prometida es toda una
promesa gastronómica. El extenso recetario israelí tiene su origen ¡ni más ni menos que en las
Sagradas Escrituras! Escrituras que prohíben, por ejemplo, el consumo de carne de cerdo y el de otro tipo de carnes siempre y cuando el animal no haya sido sacrificado de la manera adecuada. De Israel destaca el
hummus -ese puré de garbanzos que tan bien ha encajado en las dietas occidentales- el
taboule o revuelto de trigo con tomate y pimientos ¡y las aceitunas especiadas! ¡Seguro que con solo leerlo ya se te ha hecho la boca agua!Conocer la cultura de un país pasa siempre por conocer sus sabores y esto se intensifica, además, cuando dichos sabores son tan originales como los de Jordania. Y es que la
cocina jordana es todo un experimento que mezcla los guisos beduinos más tradicionales con la mejor comida callejera de Ammán. Prueba el
pan de pita con verduras y cordero, degusta
el mejor falafel de la ciudad y no te quedes sin descubrir el asombroso aroma del zarb: ¡una auténtica
barbacoa beduina cocinada en un hoyo excavado en la arena! “Sahtain wa Afiya” o, lo que es lo mismo: ¡te deseamos una excelente comida!Más de
5000 años de legado en un fascinante recorrido por los orígenes de la historia de la humanidad… Ser testigo del paso del tiempo al otro lado del Mediterráneo, descubrir la
cuna de la cristiandad y los lugares donde Jesús vivió y predicó, empaparse de distintas culturas en dos de los países con mayor diversidad religiosa, ver a
Petra cubierta de rojo al atardecer, conocer los testimonios de tres religiones en torno a la
Cúpula de la Roca en Jerusalén, o acampar al más puro estilo beduino en el
desierto de Wadi Rum ¡son razones más que suficientes para
viajar a Jordania e Israel!