Kioto es sinónimo de autenticidad, lentitud y tradición. Basta poner un pie sobre su suelo empedrado para sentir que
el reloj se detiene súbitamente. ¡Si te gustan los templos, este es tu destino! Lo primero que llama la atención de Kioto es su
naturaleza. Esta ciudad japonesa se sitúa en el corazón de
un gran valle verde, ¡lleno de espíritus de la madre Tierra! Esta devoción hacia los espíritus naturales recibe el nombre de sintoísmo y seguro que has oído hablar de ella antes, en películas como “
El viaje de Chihiro” o “
El castillo ambulante”. ¡Este es el motivo por el que sus principales templos y monumentos se encuentran emplazados en las laderas de la montaña!
Kioto tiene varios monumentos considerados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que son de visita obligada. Mi favorito es, sin duda, el
Kiyomizu-dera. Impresiona que este enorme templo de madera se haya construido en pendiente ¡sin utilizar ni un sólo tornillo! Muy cerca del templo están las calles de
Sannenzaka y Ninenzaka. Me atrevería a decir que son las más bonitas de Kioto. ¡Por un momento pensarás que estás ocupando el escenario de una película de samuráis!Otros templos en la naturaleza que también merecen una visita son el
Kinkaku-ji o templo de oro y el
Ginkaku-ji, el templo de plata. ¿Con cuál te quedas?¿Alguna vez has utilizado el jardín zen que venden en las tiendas Natura? ¿Te relaja? Si es así, imagina ahora disfrutar de su escala y extensión real gracias al
jardín Zen de Ryoan-ji. No sé si sería la energía del lugar o mi jetlag constante, pero nada más llegar me quedé profundamente dormido. ¡Hacía tiempo que no tenía un sueño tan placentero!Si siempre te has preguntado cómo sería estar dentro de una película de
Kurosawa, tu siguiente destino será el
Barrio de Gion. Aquí se encuentran los restaurantes más exclusivos de Japón,
donde disfrutar del arte de las Geishas en directo, es posible. Si esta opción te ha convencido para comer... Para cenar lo mejor es acercarse a la calle
Pontocho, donde los restaurantes tradicionales y las terrazas que se alzan sobre el río dan vida a la ciudad.En Kioto puedes realizar además varias excursiones de un día muy interesantes. De hecho, hay dos que podéis hacer en el mismo día:
¡Nara e Inari!Inari es, desde siempre, uno de los templos sintoístas más importantes de Japón. Sin embargo, lo que lo ha convertido en uno de los
destinos más “instagrameables” del mundo no es eso sino su largo camino ¡de más de 10.000 toris rojos! Sabrás de lo que te hablo si recuerdas en "
Memorias de una geisha" a la niña pequeña corriendo con los brazos abiertos. ¿Ya están deseando recorrerlo?Cuando se trata de
Nara, mi principal recomendación es que la visites en bici. No es difícil encontrar un puesto de alquiler.
Nara es un destino muy solicitado y habrá hordas de turistas visitando el monumental templo
Todai-ji con su enorme
Buda. ¡Es algo para lo que debes estar preparado! La bici te permitirá subir plácidamente por las colinas, donde hay templos igual de bonitos, pero menos conocidos, y disfrutar de ellos a solas, rodeado únicamente de ciervos y el
apacible silencio de la naturaleza.Hablando de experiencias únicas, no puedes viajar a Japón y no asistir a una
ceremonia del té en Kioto. Allí la preparación del té va más allá de un mero acto de socialización y consumo. Es un auténtico proceso de meditación basado en una repetición precisa y mecánica de cada uno de sus pasos, semejante a las
Katas en las artes marciales. ¡Un proceso completo puede llegar a durar hasta 4 horas! Decir que merece la pena asistir, ¡es quedarse corto!