4. El escenario perfecto.
Muchos hemos conocido la historia de Europa gracias, en parte, a las grandes películas que nos han mostrado detalles con los que nos hemos sentido mucho más cerca del horror, la vida o la cultura. Polonia, como escenario de una parte muy relevante de la historia reciente, también lo ha sido de películas que han querido recordar esos momentos. Y, lo mejor de todo, hoy se pueden visitar para conocer más sobre la historia y para sentirte como uno de esos actores. El caso perfecto es “El pianista”, de Polanski. Esta historia, por si todavía queda alguien que no la ha visto, narra la situación límite que vive un pianista durante la invasión nazi, lo que le obliga a esconderse en edificios abandonados y a medio derruir. Pues bien, si pensabas que este escenario se recreó en algún gran estudio o si piensas que la tecnología hizo posible estas escenas, estás muy equivocado. Por ello, te animamos a dar un paseo por las calles Mala y Stalowa, en Varsovia, y te sorprenderás recorriendo los mismos pasos que en su día dio Adrien Brody. Eso sí, ahora hay mucho más ambiente, pero aún así es una muestra intachable de lo ocurrido. Otra opción es visitar la fábrica de Oskar Schindler, en Cracovia, hoy convertida en museo. Más allá de la historia de este lugar, en esta exposición podrás conocer qué ocurrió en la ciudad desde finales de 1939 hasta la época comunista y sentirte, gracias a los sonidos e imágenes, como uno de los judíos que vivió durante la ocupación nazi. También te animamos a ver estas películas antes de tu viaje, así podrás entender con más facilidad la importancia de que estos escenarios nos sigan recordando cada sufrimiento que allí se vivió.