Platos típicos que no puedes perderte en Malasia
Al principio puede costar decidirse entre tantos arroces, fideos, panes, brochetas y guisos. Las cartas y los puestos suelen ofrecer numerosas opciones, muchas de ellas desconocidas para quien visita el país por primera vez. Estos platos son un buen comienzo para acercarse a la comida malaya.
Nasi lemak
El nasi lemak aparece prácticamente en todos los menús. Se prepara con arroz hervido en leche de coco, acompañado de carne, cacahuetes, anchoas y sambal, una salsa que puede tener bastante picante.
Se toma a cualquier hora del día. Muchos malayos lo eligen para desayunar. Encontrar un plato de arroz especiado a primera hora puede sorprender durante los primeros días y pronto se convierte en una imagen habitual. El nasi lemak acompaña la vida cotidiana del país desde la mañana hasta la noche.
En Kuala Lumpur recomiendo probarlo en los mamak stalls o en restaurantes tradicionales. En Penang se dice que se preparan algunas de las mejores versiones, así que merece la pena pedirlo también allí y comparar.
Consejo de la experta: si toleras poco el picante, conviene solicitar el sambal aparte. De este modo se añade poco a poco y se regula mejor la intensidad junto al arroz, la carne, los cacahuetes y las anchoas.
Char kway teow
El char kway teow reúne fideos de arroz salteados en wok con salsa de soja, huevo, brotes de soja, gambas y, en ocasiones, berberechos. Su gusto ahumado es uno de los rasgos que mejor lo identifican.
Es una receta típica de Penang y uno de los platos que se buscan al recorrer George Town. Allí se prepara en numerosos puestos callejeros, donde los ingredientes se cocinan a fuego muy alto y en pocos minutos.
Con esa técnica se consigue el llamado wok hei, ese aroma ahumado que da tanta personalidad a los fideos. Observar al cocinero frente al wok también forma parte de la experiencia, entre el fuego, el humo y los movimientos rápidos.
Consejo de la experta: en George Town suelo fijarme en los puestos con una rotación constante de platos. Las colas formadas por residentes suelen ser una buena señal: la comida sale de manera continua y muchos locales han elegido ese lugar.
Roti canai
El roti canai tiene origen indio-musulmán. Es una especie de pan plano, crujiente por fuera y tierno por dentro, que se sirve con curry de lentejas, pollo o azúcar cuando se prefiere una versión dulce. Su textura convierte una receta sencilla en uno de los bocados más reconocibles del país.
Se encuentra sobre todo en los mamak, restaurantes gestionados por indios musulmanes. Se toma para desayunar o como comida rápida y permite acercarse a otra de las comunidades que han dado forma a la cocina malaya.
El pan se separa en pequeños trozos y se moja en el curry. La masa absorbe la salsa especiada y conserva parte de su textura crujiente, una combinación que funciona por la mañana y entre comidas.
Consejo de la experta: para acompañarlo, recomiendo un teh tarik, el té con leche espumoso que se ha convertido en una institución nacional.
Laksa
Existen muchas clases de laksa. Dos de las más conocidas en Malasia son la asam laksa de Penang y la curry laksa de Kuala Lumpur. Las dos llevan fideos y cada una ofrece un caldo muy distinto.
La asam laksa de Penang se prepara con un caldo agrio de pescado y tamarindo. Tiene un gusto marcado, en el que se juntan la acidez y la fuerza del pescado.
La curry laksa de Kuala Lumpur combina fideos, curry y leche de coco. El coco aporta una textura más cremosa y un sabor más suave, por lo que suele resultar accesible para una primera toma de contacto.
A quienes prefieren sabores menos fuertes les recomiendo comenzar por la curry laksa. Más adelante se puede probar la asam laksa y comparar cómo cambia el plato entre ambas ciudades.
Dónde probarla: en Penang se encuentra asam laksa en mercados como Air Itam. En Kuala Lumpur se sirve curry laksa en distintos espacios de comida callejera.
Satay
El satay consiste en brochetas de carne cocinadas a la parrilla y servidas con tortas de arroz y salsa de cacahuete. Es uno de los platos más populares de los mercados nocturnos, donde el aroma de las brasas suele llevarte hasta el puesto.
Se puede tomar como aperitivo, compartir durante una comida o probar mientras se recorre el mercado. La salsa de cacahuete aporta una textura densa y un punto dulce que combina con el tostado de la carne.
El satay más famoso del país se encuentra en Kajang, a las afueras de Kuala Lumpur. También aparece en los mercados de Malaca y en puestos callejeros repartidos por otras zonas.
Consejo de la experta: conviene comentar al vendedor que las brochetas queden doradas, sin quemarse demasiado. Así se percibe mejor la marinada y el sabor de la carne.
Nasi goreng y mee goreng
Nasi goreng significa arroz frito y mee goreng, fideos fritos. Son recetas sencillas y sabrosas, preparadas con salsa de soja, huevo, verduras, pollo o gambas.
Los ingredientes cambian según el puesto o el restaurante. Esa flexibilidad los convierte en dos elecciones habituales cuando apetece una comida completa con sabores locales.
El nasi goreng utiliza arroz como base. El mee goreng se cocina con fideos. Los acompañamientos suelen ser parecidos y la cantidad de picante varía de una preparación a otra.
Consejo de la experta: cuando cuesta elegir, aconsejo probar el nasi goreng kampung. Esta versión local lleva anchoas y picante, por lo que presenta un sabor más marcado.
Rendang
El rendang es un guiso de carne, normalmente ternera, cocinado lentamente con leche de coco, galanga, lemongrass y especias. Durante la cocción, la carne va absorbiendo los aromas y sabores de todos los ingredientes.
Su origen está en Indonesia y también goza de mucha popularidad en Malasia, sobre todo durante las celebraciones familiares. Se trata de una receta muy ligada a las reuniones y a la cocina compartida.
En Malasia se preparan versiones locales menos intensas que la original. Esto facilita su degustación a quienes todavía tienen poca costumbre con los sabores fuertes.
Se suele acompañar con arroz, que equilibra la concentración de las especias y la leche de coco. Para mí, merece un lugar entre los imprescindibles porque muestra otra manera de cocinar la carne dentro de la gastronomía de la región.