Platos tradicionales de Marruecos que recomiendo probar
Entre los guisos, las sopas y las recetas compartidas en familia, hay varias formas de acercarse a la cocina marroquí. Me gusta combinar los platos más conocidos con desayunos y pequeñas comidas durante el recorrido. Estos son algunos de los sabores que más recuerdo y que incluiría en un primer viaje.
Tajine de cordero o pollo
El tajine se prepara lentamente en una cazuela de barro con tapa cónica, que da nombre al plato. En ella se combinan carne, verduras, frutas secas y especias. Mi favorito es el de cordero con ciruelas y almendras; también recomiendo el de pollo con limón confitado y aceitunas, otra combinación habitual para conocer este guiso.
Cuando se levanta la tapa, el vapor permite apreciar los aromas de las especias y de los ingredientes cocinados juntos. Me gusta acompañarlo con pan, que se utiliza para recoger la salsa. Es uno de los platos que elegiría para empezar a conocer la cocina del país y comparar las distintas recetas durante la ruta.
Cuscús y la comida de los viernes
El cuscús ocupa un lugar importante en las comidas familiares de los viernes. Se prepara con sémola al vapor, verduras, garbanzos y carne, que puede ser de cordero, pollo o ternera. La forma de servirlo en un gran plato compartido ayuda a entender su relación con las reuniones alrededor de la mesa.
Me interesa observar las variaciones de cada receta: se pueden añadir pasas, cebolla caramelizada o canela. Durante un viaje por varias regiones, probarlo en distintas paradas permite conocer esos matices. El plato conserva su base de sémola y cambia según los ingredientes y la manera de prepararlo.
Pastela o bastilla
La pastela combina capas de masa filo con un relleno de carne o pollo, almendras y especias. Por encima se añade azúcar glas y canela. Es una mezcla de dulce y salado que recomiendo probar, especialmente si te interesa conocer recetas en las que los frutos secos y las especias acompañan a la carne.
Harira, la sopa del Ramadán
La harira se prepara con tomate, lentejas, garbanzos, cilantro, apio y limón. Tradicionalmente se toma para romper el ayuno durante el Ramadán. Es una sopa espesa que yo también elegiría en otros momentos del año; sus ingredientes permiten conocer otra combinación de legumbres y especias de la cocina marroquí.
Brochetas a la brasa
Las brochetas reúnen carne marinada con comino, pimentón y ajo, cocinada al carbón y servida con pan y ensalada. En los zocos, el olor de las parrillas ayuda a localizar los puestos. Son una de mis recomendaciones para probar una comida preparada al momento durante los paseos por los mercados.
Msemen y baghrir para desayunar
El msemen es una tortita cuadrada y hojaldrada que se sirve con miel y mantequilla. El baghrir, conocido como la tortita de mil agujeros, tiene una textura ligera y esponjosa. Me gusta acompañarlos con té a la menta: permiten empezar el día con dos preparaciones distintas y conocer otros usos de la masa y la miel.