Imprescindibles en San Petersburgo
Si tuviera que hablar con alguien de los imprescindibles de San Petersburgo, empezaría mencionando el Museo Hermitage, con la colección de pinacotecas más grande del mundo y el palacio de invierno de los zares, que, situado a orillas del río Neva, se posiciona desde la distancia como una inolvidable estampa de la majestuosidad de la época. Mi visita duró todo el día y gracias a las detalladas explicaciones de un guía, el recorrido mejoró considerablemente. Si no te apetece contratar una persona que te guíe en tu recorrido, siempre puedes entender mejor la historia de los zares adquiriendo un plano con audio guía en el museo.
Otros museos de interés son el Museo de Arte Ruso, el Museo de Galería y Arte Contemporáneo, El Museo Faberge y el Museo de Alexander Pushkin. Mi visita a la ciudad de San Petesburgo fue una aventura a pie. Mi primera parada fue la Iglesia del Salvador de la sangre derramada, construida a semejanza de la Catedral de San Basilio, en Moscú. ¿Sabías que su extraño nombre encuentra su origen en el asesinato del terrorista del Zar Alejandro II, en este punto exacto de la ciudad, de manera previa a su construcción? ¡Escalofriante! ¿verdad? Mi ruta a pie finalizó con la visita a la fortaleza de San Pedro y San Pablo, ¡la construcción más antigua de San Petersburgo! está ubicada en una isla y cuenta con la edificación más alta de la ciudad, con 122 metros de altura y con un impresionante campanario, al cual se puede acceder comprando el ticket en le muelle y así obtener una visión de 360 º de la ciudad. Esta isla, además puede presumir de tener playas artificiales frecuentadas por más locales que turistas. Aunque cuando se trata de momentos únicos, el más especial, con diferencia, es el sol deslizándose sobre el rio Neva al atardecer: ¡una postal para recordar!