Cómo visitar la isla de Faial
Un tour en dos Land Rover Defender nos permitió esbozar en nuestra imaginación la formación de este archipiélago, porque, allá donde estés, siempre te encuentras bajo la mirada de un volcán, de la formación caprichosa de laderas y de espacios abiertos que no son más que el fruto de esta actividad volcánica durante millones de años. Pero sin duda el momento más espectacular, en cuanto a espacio y paisaje se refiere, fue llegar a la cima de Caldeira. Cuando los volcanes quedan inactivos, la cámara magmática se vacía y ocurre un desplome de la cima formando estos cráteres de tamaño colosal, técnicamente conocidos como calderas, de ahí el nombre del lugar. Apenas a 50 metros del punto más alto de Faial se encuentra este enclave, con un diámetro de 1’5km y una altura de 300m, Caldeira te invita a recorrer sus rutas y a descender a su punto más bajo para verte rodeado de vegetación. Desde arriba del todo, a lo lejos, se ve asomar la cima del volcán de Pico, al cual mirábamos con recelo ya que el último día nos enfrentaríamos con él cara a cara y 1.100m de desnivel, en 3km de recorrido, intimidan a cualquiera. Las vistas siempre dependían de si en ese preciso momento te lo permitían las nubes.