4. Dices que subir al Nido del Tigre es un hito viajero de los que quitan el aliento. ¿Por qué este lugar justifica por sí mismo un viaje a Bután?
El Nido del Tigre es el imán, la primera imagen que a muchos nos llegó de Bután. Imagínate, un monasterio colgado de un acantilado a más de 3000 metros de altura. Simplemente pensar cómo lo construyeron resulta increíble. Pero, ¿sabes? Lo hemos dejado para el final del viaje para terminar por todo lo alto, como ese objetivo soñado que nos ganaremos a pulso y que saborearemos con intensidad. Estoy convencido de que muchos nos vamos a emocionar cuando llegue ese momento. Pero ojo, veremos templos y monasterios tan o más impresionantes que éste. El dzong de Punakha, antigua capital butanesa desde el siglo XVII hasta 1955, será uno de ellos.