Fiestas y celebraciones típicas de México: cuándo viajar para vivirlas
México celebra la vida con intensidad. Si eres un viajero curioso y quieres comprender la esencia del país, organizar el viaje en torno a una festividad concreta marca la diferencia.
Día de Muertos (1 y 2 de noviembre)
El 1 y 2 de noviembre se celebra el Día de Muertos, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Altares, flores de cempasúchil y velas transforman calles y plazas.
He acompañado a viajeros en Oaxaca en estas fechas y la emoción es palpable. Es una celebración luminosa que honra la memoria desde el color y la música.
Semana Santa (marzo o abril)
Se celebra entre marzo y abril, según el calendario litúrgico. En playas y ciudades coloniales se mezclan procesiones y ambiente festivo.
Es temporada alta, por lo que conviene reservar con antelación. Como referencia, una noche en hotel boutique que en temporada media ronda los 120€ puede superar los 180€ en estas fechas. De todos modos, como experta en el destino, mi recomendación es que revises precios actualizados antes de viajar para evitar imprevistos. En PANGEA estamos al tanto de la actualidad y estaremos encantados de ayudarte a diseñar tu viaje.
Fiestas Patrias (15 y 16 de septiembre)
El 15 de septiembre por la noche se celebra el Grito de Independencia y el 16 continúan los actos oficiales. Plazas llenas, mariachis y platos tradicionales como el chile en nogada crean un ambiente contagioso.
Viajar en estas fechas permite sentir el orgullo mexicano desde dentro. Septiembre es vibrante y auténtico.
Carnavales y ferias regionales
Entre febrero y marzo destacan los carnavales de Veracruz y Mazatlán, con desfiles, música y comparsas. A lo largo del año se celebran ferias gastronómicas y culturales en distintos estados.
Incluir una de estas celebraciones en el itinerario aporta una dimensión cultural profunda al viaje.
Cuándo ir a México según la temporada
A nivel práctico, el año se divide en tres grandes periodos:
Temporada alta: diciembre a abril y julio-agosto. Clima excelente, mayor demanda y precios más elevados.
Temporada media: mayo-junio y septiembre-octubre. Buen equilibrio entre clima y presupuesto.
Temporada baja: finales de agosto y noviembre, excepto Día de Muertos. Más tranquilidad y tarifas interesantes.
Si buscas equilibrio, suelo recomendar mayo o noviembre. Menos afluencia, buena temperatura y sensación de mayor autenticidad.