Platos típicos del Perú que no puedes perderte
La variedad de productos que ofrece el país es difícil de igualar: más de 3.000 tipos de papa, maíces de todos los colores, pescados recién salidos del Pacífico y frutas amazónicas intensas. Esta diversidad convierte a la comida típica de Perú en una de las más completas del mundo.
A continuación, comparto los imprescindibles que siempre recomiendo a los viajeros que asesoramos en PANGEA.
Cebiche: el emblema nacional
El cebiche es el plato bandera del Perú. Pescado fresco, jugo de limón recién exprimido, cebolla morada, ají y cilantro. Parece sencillo, pero el equilibrio es pura técnica.
Siempre recomiendo probarlo en Lima o en la costa norte. La clave está en el punto de acidez y en el corte del pescado. Un detalle importante: el cebiche se come al mediodía, idealmente antes de las 15:00 h, para garantizar la frescura.
Acompáñalo con chicha morada o una Inka Kola bien fría y tendrás una experiencia completa.
Tiradito: la fusión nikkei
El tiradito combina técnica japonesa y producto peruano. Láminas finas de pescado bañadas en salsa cítrica y picante, sin cebolla, que permiten apreciar mejor la textura.
En mis rutas gastronómicas por Lima siempre sugiero pedir una degustación con distintas cremas:
Ají amarillo, cremoso y ligeramente picante.
Rocoto, más intenso y vibrante.
Cilantro o albahaca, frescas y aromáticas.
Es un plato perfecto para entender la influencia nikkei en la comida típica de Perú.
Lomo saltado: el sabor del mestizaje
El lomo saltado representa el encuentro entre lo criollo y lo chino. Carne salteada al wok con cebolla, tomate y papas fritas, servida con arroz blanco.
Recuerdo estar en una cocina abierta viendo cómo el chef levantaba el wok a fuego alto. Ese toque ahumado marca la diferencia y convierte un plato sencillo en algo memorable.
Ají de gallina: cremoso y tradicional
El ají de gallina es puro hogar peruano. Pollo desmenuzado, pan, leche, queso y ají amarillo. Cremoso, reconfortante y muy presente en celebraciones familiares.
Mi consejo: acompáñalo con arroz blanco y papa amarilla cocida para disfrutar el contraste de texturas.
Pachamanca: cocina ancestral
La pachamanca es mucho más que un plato, es una ceremonia andina. Carnes, papas y hierbas se cocinan bajo tierra con piedras calientes.
He participado en una en la sierra central y la experiencia va más allá del sabor. Se comparte, se conversa y se honra a la tierra, la Pachamama. Si tienes oportunidad, busca comunidades que la preparen los fines de semana.
Causa limeña: color y frescura
La causa limeña es equilibrio y frescura en cada bocado. Puré de papa amarilla con ají y limón, relleno de pollo, atún o mariscos.
Siempre la sugiero como entrada en una cebichería. Es ligera y prepara el paladar para sabores más intensos.
Rocoto relleno: orgullo arequipeño
El rocoto relleno es uno de los grandes símbolos de Arequipa. Carne, maní, especias y queso gratinado dentro de un pimiento picante.
Aunque parece extremadamente intenso, si está bien preparado, el picor es equilibrado y realza el sabor del relleno.
Anticuchos: el sabor de la calle
Los anticuchos forman parte esencial de la cultura urbana peruana. Brochetas de corazón de res marinadas en ají panca y especias, asadas al carbón.
Mi recomendación es elegir puestos con muchos locales, ya que suelen garantizar rotación y frescura. Acompáñalos con papa y choclo.
Arroz chaufa: fusión peruano-china
El arroz chaufa es energía y mestizaje en un solo plato. Arroz salteado con salsa de soya, cebolla china, jengibre y carnes variadas.
Cada región tiene su versión, desde la costa hasta la selva. Es un reflejo directo de la inmigración china en Perú y uno de los platos más pedidos en los chifas.