Antes de viajar: documentación y requisitos de entrada a Vietnam
Antes de imaginarte recorriendo templos imperiales o navegando entre montañas de piedra caliza, merece la pena dedicar un momento a organizar la parte práctica del viaje.
Tener claros los requisitos de entrada y algunos aspectos básicos te permitirá comenzar el viaje con tranquilidad, evitando sorpresas al aterrizar en Vietnam.
¿Necesito visado para entrar a Vietnam?
Con pasaporte español y una vigencia mínima de seis meses, puedes visitar Vietnam sin visado durante un máximo de 45 días. Si tu estancia supera ese plazo, necesitarás un visado; el electrónico permite estancias de hasta 90 días.
Si viajas con otra nacionalidad, consulta los requisitos aplicables a tu pasaporte. Antes de salir, revisa las recomendaciones oficiales de Exteriores y, si necesitas e-visa, tramítala por el canal oficial vietnamita. Tu asesor puede orientarte según tu ruta y duración.
Moneda, cambio y presupuesto medio por día
La moneda local es el dong vietnamita (VND). Cuando recibas tus primeros billetes probablemente te sorprenderá la cantidad de ceros, pero en pocos días te acostumbrarás a manejar cifras grandes sin problema.
En ciudades como Hanoi o Ho Chi Minh podrás pagar con tarjeta en hoteles o restaurantes internacionales, pero en la vida diaria el efectivo sigue siendo la forma de pago más habitual.
Un presupuesto orientativo para un viaje cómodo puede situarse en:
Consejo del especialista: retira dinero en cajeros de bancos locales como Vietcombank o BIDV. Suelen ofrecer mejores comisiones que muchas casas de cambio de aeropuerto.
Seguridad y precauciones básicas
Vietnam es considerado uno de los países más seguros del sudeste asiático para viajeros. Aun así, como en cualquier destino, conviene aplicar algunas precauciones básicas.
En zonas concurridas, especialmente en el casco antiguo de Hanoi o en mercados populares, es recomendable vigilar bolsos y mochilas.
Pero el verdadero desafío para muchos viajeros suele ser otro: cruzar la calle.
El tráfico puede parecer caótico al principio, con miles de motos circulando en todas direcciones. El truco es sencillo: camina despacio, sin movimientos bruscos y con decisión. Las motos se adaptan a tu trayectoria como si todo estuviera perfectamente coreografiado.