Platos típicos de Sri Lanka que no puedes perderte
Esta suele ser una de las primeras preguntas antes de viajar: qué comer y por dónde empezar. Los siguientes platos permiten acercarse a varias de las técnicas, texturas y especias más presentes en la cocina de Sri Lanka.
Rice and curry: el plato del día a día
Si hay una comida capaz de resumir la vida cotidiana del país, es el rice and curry. Se trata de un plato compuesto por arroz y varias preparaciones que se sirven al mismo tiempo, cada una con su sabor, su textura y su nivel de picante.
Puede incluir curry de pollo, pescado, lentejas, berenjena o jackfruit, una fruta de gran tamaño conocida en español como yaca. La combinación cambia según la región, la temporada y los ingredientes disponibles. En cada casa se prepara de una manera propia, y esa variedad forma parte de su atractivo.
Cuando llega a la mesa, suelo probar primero cada elaboración por separado. Después mezclo pequeñas cantidades con el arroz para encontrar el equilibrio que más me gusta. El resultado puede reunir sabores cremosos, tostados, picantes y ligeramente dulces en un solo bocado.
También se acostumbra a comer con la mano derecha. El arroz y los curris se mezclan con los dedos hasta formar una porción pequeña. Se necesita algo de práctica, aunque es una forma cercana de compartir la comida como se hace en muchos hogares de la isla.
Tip de la experta: cuando me siento en un restaurante familiar y veo que solo se ha preparado una opción para ese día, la pido sin dudar. En esos lugares he probado algunos de los curris más caseros y sabrosos de mis viajes por Sri Lanka.
Hoppers: el desayuno que no olvidarás
Los hoppers son uno de esos descubrimientos que alegran la mañana desde el primer bocado. Se elaboran con una masa fermentada de harina de arroz y leche de coco, que se cocina en una pequeña sartén redonda.
Su forma recuerda a un cuenco, con los bordes finos y crujientes y una zona central más tierna. Pueden servirse solos, con un huevo cocinado dentro o en una versión dulce acompañada de miel y coco. La mezcla de texturas convierte una receta sencilla en uno de los desayunos más reconocibles del país.
Los encontrarás en pequeños establecimientos, alojamientos y puestos locales. Cuando se preparan al momento, se percibe el olor de la masa de coco mientras los bordes comienzan a dorarse. A mí me gustan especialmente con huevo, porque la yema se mezcla con la base blanda del hopper.
Se suelen acompañar con samboles o curris, según el lugar y la hora del día. Cada acompañamiento cambia por completo el plato, desde una mezcla fresca y cítrica hasta una salsa más picante.
Kottu roti: el plato más ruidoso del país
El kottu roti se escucha antes de verse. Los cocineros golpean la plancha con dos espátulas metálicas mientras cortan y mezclan todos los ingredientes, creando un sonido que se reconoce desde la calle.
La receta lleva roti, un pan plano que se pica en trozos pequeños y se saltea con verduras, huevo, curry y carne o pescado al gusto. Durante la preparación, todo se mueve con rapidez sobre la superficie caliente. El pan absorbe la salsa y conserva algunas partes tostadas, lo que aporta una textura muy agradable.
He visto preparar kottu en puestos callejeros y en restaurantes sencillos, especialmente al final del día. El ruido de las espátulas empieza a llenar las calles y anuncia la hora de cenar. Ese sonido termina formando parte de los recuerdos del viaje tanto como el propio sabor.
Cada cocinero ajusta las especias y la cantidad de salsa. Se puede pedir con pollo, pescado, huevo o verduras. Mi versión favorita es la que mantiene el pan jugoso y añade suficiente curry para unir todos los ingredientes.
Dhal curry: sencillo y adictivo
El dhal curry está presente en numerosas mesas de Sri Lanka. Se prepara con lentejas rojas, leche de coco, cúrcuma, comino y hojas frescas de curry, aunque las cantidades cambian en cada cocina.
Su textura suele ser cremosa y su sabor resulta más suave que el de otros curris. Acompaña arroz, hoppers, panes y platos de verduras. Funciona como un punto de equilibrio cuando hay elaboraciones más picantes en la mesa.
Aunque suele servirse como guarnición, merece toda la atención. He probado dhal más espeso, casi como un puré, y versiones ligeras con bastante leche de coco. Cuando está bien cocinado, cuesta dejar de mezclar una cucharada más con el arroz.
También es una buena opción para empezar a familiarizarse con las especias del país. Se reconocen la cúrcuma, el comino y las hojas de curry sin que ninguna domine el conjunto.
String hoppers: la versión más delicada
Los string hoppers se elaboran con harina de arroz, que se prensa hasta formar hilos muy finos. Estos se colocan en pequeños círculos y se cuecen al vapor. El resultado son unos nidos ligeros y suaves que absorben muy bien las salsas.
Se sirven con dhal y curry de coco, de manera que cada porción puede mojarse y mezclarse al gusto. Su textura es más delicada que la de los hoppers con forma de cuenco. Los finos hilos de arroz contrastan con la cremosidad y la fuerza de los acompañamientos.
Durante mis viajes los he probado tanto en desayunos como en cenas. Recién preparados, mantienen una textura flexible y agradable. Su aparente sencillez permite apreciar con claridad las especias de cada curry.
Fish ambul thiyal: el curry agrio del sur
El fish ambul thiyal es uno de los platos más representativos del sur de la isla. Se trata de un curry seco de pescado, elaborado habitualmente con atún y cocinado con goraka, una fruta local que aporta su característico sabor agrio.
El pescado se corta en trozos firmes y se cubre con una mezcla oscura de especias. Durante la cocción, los sabores se concentran y quedan adheridos a cada pieza. La acidez de la goraka crea un contraste muy marcado con el arroz y las verduras.
Recuerdo especialmente las versiones que he probado cerca de la costa. El pescado recién cocinado mantiene una textura jugosa y recoge toda la intensidad de las especias. Es un plato contundente que permanece en la memoria después de terminarlo.
En Galle y otros puntos de la costa sur, merece la pena buscar un restaurante pequeño próximo al puerto. Preguntar por el pescado del día suele conducir a las preparaciones más frescas de la carta.
Mi consejo consiste en dejarse orientar por quienes cocinan. Cuando se utiliza una pieza llegada ese mismo día, el fish ambul thiyal alcanza una profundidad de sabor difícil de olvidar.