Momos y thukpa entre pequeños locales y casas de té
Los momos y la thukpa son dos opciones que recomiendo incorporar al recorrido gastronómico. Se encuentran en contextos distintos, desde locales urbanos hasta casas de té de las rutas de montaña. La influencia tibetana tiene presencia en esta cocina y se aprecia especialmente al viajar por las zonas himalayas.
Momos al vapor y momos jhol
Los momos son bocados de masa rellena que pueden llevar verduras, queso, pollo u otras carnes. Suelen servirse al vapor y acompañarse de una salsa de tomate especiada. Me gusta proponerlos para conocer distintas combinaciones, preguntando por el relleno y por el picante antes de elegir.
Se pueden probar en pequeños locales de Katmandú y Pokhara, en casas de té durante los trekkings y en puestos donde se preparan al momento. Recomiendo escoger un establecimiento de confianza y prestar atención a que se sirvan bien cocinados. El lugar y la preparación cuentan tanto como la receta al decidir dónde comer.
Si te apetece variar, aconsejo probar los momos jhol, servidos en caldo especiado. El caldo cambia la forma de disfrutar del bocado y añade otra preparación a la ruta. Puedes alternarlos con los momos al vapor para comparar las dos propuestas durante tu estancia.
Thukpa para las jornadas de montaña
La thukpa es una sopa de fideos con verduras y, según la preparación, pollo u otras carnes. Su vínculo con la cocina tibetana se percibe especialmente en las zonas de montaña. Es una de las opciones que recomiendo para una comida caliente después de caminar o cuando refresca al terminar el día.
Su sabor suele ser suave y aprovecha ingredientes de los valles himalayos. Me gusta sugerir que se pruebe junto a un té tibetano con mantequilla si se quiere conocer esa combinación. La elección depende de tus preferencias; preguntar cómo se prepara cada bebida ayuda a anticipar un sabor al que quizá estés menos acostumbrado.
Cocina newari en el valle de Katmandú
La cocina del pueblo newar aporta recetas propias al valle de Katmandú. Recomiendo dedicarle alguna comida al visitar Patan o Bhaktapur, donde se pueden buscar establecimientos que trabajen estas preparaciones. Conocer una ciudad también a través de sus platos añade contexto a los paseos y a las visitas de patrimonio.
Choila y bara
La choila es una preparación de carne especiada, con picante que puede variar de un local a otro. La bara es una tortita elaborada con una masa de lentejas. Son dos propuestas que suelo recomendar para ampliar la elección más allá de los platos que se repiten con mayor frecuencia durante el viaje.
Al recorrer el valle de Katmandú, me gusta reservar una comida para conocer las recetas newari. El guía puede ayudar a elegir un local y explicar qué se sirve. Así se relaciona la comida con el lugar donde se prepara y con las costumbres que vas conociendo durante las visitas.
Cómo cambia la gastronomía según la región
La altitud y la región influyen en la cocina. En el valle destacan las preparaciones newari; en las zonas de montaña se encuentran comidas sustanciosas vinculadas a las caminatas y al clima. Hacia el sur, en el Terai, se pueden encontrar sabores más especiados.
Mi consejo es preguntar por el plato propio de la zona en cada etapa. Esa curiosidad permite variar las comidas a lo largo del recorrido. En lugar de decidir todos los pedidos de antemano, puedes mantener algunas propuestas en mente y dejar que las recomendaciones locales completen la elección.