Qué ver y hacer en Japón

Qué ver y hacer en Japón

Actividades y experiencias imprescindibles para tu viaje a Japón
Toni Moruno
Embajador de Japón en PANGEA
En PANGEA, un embajador no es solo un experto en un destino. Es alguien que lo ha recorrido tantas veces y con tanta pasión que puede contártelo como si lo vivieras con él. Sabemos que un viaje inolvidable empieza con quien te lo cuenta. Toni te descubrirá los secretos mejor guardados de Japón y te ayudará a diseñar un viaje a tu medida.
Toni Moruno | Publicado el 04 febrero 2026

Actividades y experiencias imprescindibles para tu viaje a Japón

Nada más aterrizar, algo cambia sin pedir permiso. La voz baja sola, los pasos se vuelven más conscientes y la mirada se afina. Japón obliga a ajustar el ritmo desde el primer minuto, y quizá por eso engancha tanto.

Como asesor especializado he viajado varias veces por el país nipón, en contextos distintos y con viajeros muy diferentes. Cuando me preguntan qué ver y qué hacer en Japón, nunca pienso en una lista cerrada, pienso en escenas, contrastes y momentos cotidianos que se quedan grabados sin necesidad de explicación.

Qué ver en Tokio: la ciudad más poblada del mundo

La primera toma de contacto suele ser intensa. Pantallas, trenes, cruces imposibles y millones de personas moviéndose con una precisión casi coreografiada. Tokio demuestra que una megaciudad puede funcionar con armonía, y entender ese equilibrio ayuda también a dimensionar cuánto cuesta viajar a Japón. Aquí conviven algunos de los alojamientos más compactos del país con barrios sofisticados, y esa dualidad marca el inicio de cualquier viaje.

Shibuya

La primera vez que cruzas una de las intersecciones más famosas del mundo entiendes que Tokio funciona con reglas propias. Formar parte del flujo humano del Cruce de Shibuya, perfectamente sincronizado, resulta casi hipnótico, y por eso siempre empiezo la ciudad por este barrio. A pocos pasos, Nonbei Yokocho baja el volumen con callejones estrechos, bares diminutos y conversaciones tranquilas que alargan la noche sin darte cuenta.

Asakusa

Cuando el ritmo urbano empieza a resultar excesivo, este barrio ofrece un cambio inmediato. Caminar sin prisa por los alrededores del Sensō-ji devuelve a un Tokio más popular y cotidiano. Recorrer Nakamise-dori a primera hora, cuando los comercios empiezan a abrir, es uno de esos rituales sencillos que siempre recomiendo, incluso aunque no sea la primera visita.

Miradores en Tokio

Subir a un mirador ayuda a ordenar la ciudad mentalmente. He pasado por la Tokyo Tower, Shibuya Sky, Tokyo Skytree o la Mori Tower, pero sigo volviendo a los gratuitos del Edificio del Gobierno Metropolitano. Desde allí, la ciudad se observa sin prisa y sin artificio, como si por un momento todo encajara.

Harajuku

Pocos lugares explican mejor el carácter contradictorio de Japón. Takeshita Street concentra la estética kawaii más exagerada, mientras que Omotesandō muestra su cara elegante y arquitectónica. Ese contraste constante es parte de la identidad de Tokio, una ciudad que nunca se deja definir del todo.

Parque Ueno

Cuando el cuerpo pide pausa, este parque aparece como un refugio inesperado. En primavera se llena de vida con el sakura, pero durante todo el año es un espacio muy local. Aquí la ciudad se muestra más cercana, entre museos, paseos tranquilos y escenas familiares.

Qué ver en Kioto. La antigua capital imperial

El cambio se nota nada más llegar. El ruido baja, los gestos se vuelven más contenidos y el tiempo parece estirarse. Kioto invita a observar más y a hablar menos, y por su atmósfera íntima es una de las ciudades que mejor encajan en una luna de miel en Japón. Aquí no se trata de acumular visitas, sino de dejarse llevar por el entorno.

Kinkaku-ji (Pabellón Dorado)

El reflejo del pabellón sobre el estanque resume una idea muy japonesa de la belleza. Rodeado de jardines tradicionales, el Kinkaku-ji es uno de los mejores ejemplos del concepto wabi-sabi, donde la sencillez y la imperfección se convierten en virtud.

Fushimi Inari

La repetición de torii rojos marca el ritmo del ascenso. A medida que el sendero gana altura, el ruido desaparece. Seguir caminando más allá de los primeros tramos transforma la visita en una experiencia casi meditativa, mucho más personal.

Kiyomizu-dera

Suspendido sobre la ladera de una montaña boscosa, el templo impresiona tanto por su entorno como por su técnica. La estructura de madera, ensamblada sin clavos, demuestra una maestría constructiva difícil de igualar.

Gion

Al caer la tarde, el barrio cambia de tono. Calles empedradas, machiya y faroles encendidos crean una atmósfera silenciosa. Pasear por Gion sin buscar nada en concreto permite entender su elegancia discreta, lejos de la postal.

Bosque de bambú de Arashiyama

El sonido del viento filtrándose entre los tallos acompaña el recorrido. Cuando baja la afluencia al final del día, el túnel de bambú se vuelve mucho más evocador, casi envolvente.

Región de Kansai. Más allá de Kioto

Salir de Kioto permite descubrir otra cara del país. Más directa, más terrenal y con mucho carácter. Kansai es ideal para introducir contrastes dentro del itinerario, sin grandes desplazamientos y con experiencias muy distintas entre sí.

Qué hacer en Osaka

Aquí el apetito marca el ritmo. Luces de neón, risas y puestos callejeros llenan Dotonbori. Osaka se disfruta compartiendo comida y ambiente, sin solemnidad.

Nara

Historia y naturaleza conviven sin barreras. Entre templos y santuarios, los ciervos sika se mueven libremente por el parque. La escena rompe cualquier expectativa previa y conecta de inmediato con el lugar.

Himeji

Pocas fortalezas conservan tan bien su estructura original. El Castillo de la Garza Blanca permite entender la arquitectura militar japonesa solo recorriéndolo, sin necesidad de contexto previo.

Koyasan

Dormir en un monasterio implica adaptarse a otro ritmo. Oración matinal, meditación y cocina shōjin ryōri forman parte del día. No es una experiencia para todo el mundo, pero deja huella.

Hiroshima y Miyajima. Memoria del siglo XX

La cercanía entre ambas intensifica el contraste. En pocos kilómetros se pasa del recogimiento absoluto a la serenidad más luminosa. Es una de las transiciones emocionales más potentes del viaje.

  • Hiroshima: El Parque Memorial de la Paz y el museo obligan a detenerse. Es una visita incómoda, pero necesaria para comprender el Japón contemporáneo.

  • Miyajima: La llegada a la isla sagrada siempre sorprende. El torii del santuario de Itsukushima parece flotar sobre el mar. Según la marea, puedes acercarte caminando o verlo rodeado de agua, una imagen que se queda grabada.

Alpes japoneses. Las montañas de Honshū

El paisaje cambia por completo. Bosques, pueblos pequeños y montañas marcan el ritmo. Incluir esta región encaja muy bien dentro de un viaje a Japón de 15 días, aportando contraste natural sin romper la lógica del recorrido.

  • Takayama: Calles de madera oscura, bodegas locales y un ambiente muy bien conservado. Probar el sake de la región forma parte de la experiencia, especialmente durante los festivales.

  • Kanazawa: Barrios históricos y el jardín Kenroku-en conviven en un espacio manejable. Es una ciudad equilibrada y fácil de recorrer, perfecta para bajar el ritmo.

  • Shirakawa-go: Casas gasshō-zukuri, campos de arroz y montañas cierran el encuadre. Aquí el tiempo parece haberse detenido de verdad.

El camino Nakasendo

Hay tramos de Japón que se entienden mejor caminando que explicando. El Nakasendo es uno de esos lugares donde el viaje deja de ser desplazamiento y se convierte en experiencia. Avanzar por antiguos caminos comerciales, entre bosques cerrados y pueblos de posta que han conservado su trazado original, me hizo sentir por primera vez cómo se movía el país antes del tren y la velocidad. Aquí no hay grandes iconos ni multitudes, hay silencio, pasos constantes y la sensación de estar atravesando una historia que sigue viva bajo los pies.

Kumano Kodo. Camino de peregrinación

Hay recorridos que no se miden en kilómetros, sino en sensaciones. El Kumano Kodo atraviesa una Japón más interior, donde la naturaleza y la espiritualidad conviven sin separarse. Caminar por la región montañosa de Kii, entre cedros centenarios, santuarios escondidos y senderos cubiertos de musgo, invita de forma natural a bajar el ritmo y mirar hacia dentro. No hace falta tener un objetivo concreto ni creencias previas, el simple acto de avanzar en silencio ya forma parte del sentido del camino.

Las otras islas de Japón. Del frío Hokkaidō a las cálidas islas de Okinawa

Salir de Honshū siempre cambia la percepción del país. Japón no tiene una sola identidad, es un conjunto de islas con climas, paisajes y ritmos muy distintos. Viajar más allá de la isla principal permite entender hasta qué punto el entorno ha moldeado la forma de vivir de cada región, desde los inviernos extremos del norte hasta la calma subtropical del sur. Incluir alguna de estas islas en el itinerario no es un añadido, es una forma de completar el relato del país y darle profundidad al viaje.

  • Hokkaidō: Espacios abiertos, volcanes activos e inviernos duros. Es perfecta para quienes buscan naturaleza sin multitudes.

  • Kyūshū: El paisaje se vuelve más volcánico y físico. Gargantas como Takachiho o zonas termales como el Infierno de Beppu lo dejan claro. Aquí Japón se siente más primitivo.

  • Shikoku: La ruta de los 88 templos y espacios como Naoshima invitan a viajar sin prisa. Es una isla para recorrer con curiosidad.

  • Okinawa: Más de 150 islas, clima subtropical y una identidad propia. Playas de arena blanca y aguas turquesas cierran el viaje con otro ritmo.

Para mí, Japón es uno de esos destinos que se adapta a momentos vitales muy distintos, desde un primer gran viaje hasta una experiencia más pausada. Da igual las veces que regreses, siempre guarda algo nuevo.

¿Estás pensando en viajar a Japón? Pide cita sin compromiso y te ayudamos a diseñarlo a tu medida. Porque los secretos mejor guardados se cuentan al oído.

Toni te cuenta qué ver y hacer en Japón

Con el paso de los días, Japón deja de sentirse como un destino y empieza a vivirse de forma más íntima. El viaje se define por las decisiones que tomas sobre el terreno, por cuánto te quedas en un barrio, por dónde eliges sentarte a comer o por esos desvíos que no estaban previstos. He acompañado a viajeros muy distintos y todos coinciden en lo mismo, Japón se goza cuando el planteamiento es coherente con lo que buscas. El país se muestra generoso cuando no se le fuerza. Si sientes que este puede ser tu próximo viaje, pide cita y lo diseñamos a tu medida. Hay experiencias que se explican y otras que se quedan contigo mucho después de volver, y Japón suele ser de las segundas.

Toni te cuenta qué ver y hacer en Japón

El embajador en viajes a Japón te responde

Las dudas más frecuentes sobre qué ver y hacer en Japón
Antes de viajar

¡Hola! ¿Quieres viajar y necesitas más información?

Te hacemos un presupuesto gratuito y sin compromiso. El compromiso es cosa nuestra, pero eso ya lo descubrirás.

Tienda
Tienda

Tenemos espacio, ganas y tiempo de sobra para ti.

Videollamada
Videollamada

¿No te puedes pasar? Hagamos una videollamada allí donde estés.

¡Hola!  ¿Quieres viajar y necesitas más información?

También puedes llamarnos a los teléfonos

Nos adaptamos a tu bolsillo.
Vamos más allá de tus expectativas y trabajamos para diseñar un viaje a la medida de tus sueños y de tu presupuesto. Queremos hacer realidad el viaje que siempre has querido hacer. Como siempre lo has querido hacer.
Democratización
VIAJES PARA
TODO EL MUNDO

Nuestra razón de ser es hacer viajes para todos los bolsillos. Poner al alcance de todo el mundo una experiencia de compra única y personalizada.

Garantía
LA MEJOR RELACIÓN CALIDAD-PRECIO

Si te lo ofrecemos es porque lo hemos probado y comprobado. Solo diseñamos viajes de máxima calidad y al mejor precio del mercado.

Financiación
A 12 MESES
0% DE INTERÉS

Nuestro único interés es que viajes. Por eso, financiamos tu viaje hasta a 12 meses sin intereses para que descubras el mundo por lo que cuesta un café al día.

Si nuestro trabajo es recorrer el mundo, cómo no vamos a querer cuidar de él.

Nuestro compromiso va más allá de ofrecer experiencias, se nos dan bien los viajes y las personas y por eso, queremos ayudar a mejorar el mundo en el que vivimos. En PANGEA, creemos en el poder de las acciones individuales para generar un impacto positivo a escala global.

¿Quieres ser parte del cambio?

  • Más buscados
  • Viajes en pareja
  • Destinos de playa
  • Destinos con historia
  • Destinos para desconectar