Comida típica de Indonesia

Comida típica de Indonesia

Mis recomendaciones sobre qué comer en Indonesia
Sandra Conesa
Embajadora de Indonesia en PANGEA
En PANGEA, un embajador no es solo un experto en un destino. Es alguien que lo ha recorrido tantas veces y con tanta pasión que puede contártelo como si lo vivieras con él. Sabemos que un viaje inolvidable empieza con quien te lo cuenta. Sandra te descubrirá los secretos mejor guardados de Indonesia y te ayudará a diseñar un viaje a tu medida.
Sandra Conesa | Publicado el 12 febrero 2026

Mis recomendaciones sobre qué comer en Indonesia

Viajar por Indonesia es meterse de lleno en una gastronomía rica, diversa y sorprendentemente sabrosa. En mis recorridos por Bali, Java, Lombok y las Gili, comprobé que la comida típica de Indonesia es una de las formas más naturales de conectar con la cultura y con la gente local.

Entre los aromas especiados que salen de los warungs y los dulces tradicionales de mercado, cada bocado te sitúa en el día a día del país. Cada plato tiene una historia, y a mí eso me ayudó a entender Indonesia desde dentro, sin filtros.

Dónde probar la auténtica comida indonesia

Si lo que buscas es comer como se come allí, mi apuesta segura son los warungs, pequeños locales familiares donde se cocina de forma tradicional y se sirve comida casera. También me gusta alternarlos con mercados y puestos, porque la comida callejera indonesia te enseña sabores rápidos, directos y muy pegados a la rutina local.

Warungs: mi forma favorita de comer bien y sencillo

La cocina de warung tiene una lógica que me encanta: carta corta, platos del día y un ambiente sin pretensiones. En Ubud, por ejemplo, desayunar temprano me regaló una escena muy cotidiana, la cocina funcionando, la gente entrando y saliendo y ese olor a especias que te abre el apetito incluso sin hambre.

Estos fueron mis favoritos, tal y como los anoté en ruta:

  • Warung Bu Mi (Ubud, Bali): especialidad en satay y nasi campur, con ambiente relajado y precios locales.

  • Warung Nasi Ampera (Yakarta, Java): gado-gado y platos típicos de Java Occidental.

  • Warung Bu Eka (Lombok): pescado fresco y marisco con un sambal casero que tiene personalidad.

Una cosa que recomiendo siempre es probar platos diferentes cada día. Muchos warungs cocinan según lo que llega del mercado, así que las especialidades cambian, y eso hace que la experiencia sea más auténtica y variada.

Mercados y puestos callejeros: donde todo huele a Indonesia

Cuando quiero entender un lugar, me acerco a un mercado. Los mercados indonesios tienen vapor, fruta cortada, dulces de colores, y un aire lleno de ajo, coco y azúcar de palma. Ahí probé por primera vez los klepon, esas bolitas de arroz glutinoso rellenas de azúcar de palma y recubiertas de coco rallado, una sorpresa de las que te hacen sonreír sin darte cuenta.

En zonas con más ambiente, especialmente en la isla de Bali, los puestos se multiplican al final del día. Si te apetece comida callejera indonesia, busca parrillas con humo constante y gente esperando, suele ser la mejor pista.

Clase de cocina en Bali: cuando la receta se convierte en recuerdo

Si quieres algo fuera de lo típico, a mí me funciona apuntarme a una experiencia de cocina local. Cocinar en un entorno familiar te deja algo más que fotos: te llevas recetas y, sobre todo, historias. En Bali, preparar tu propio nasi campur o hacer sambal con calma, entendiendo ingredientes y proporciones, te ayuda luego a reconocer sabores cuando vuelves a pedirlos en un warung.

Variedad gastronómica según la región

Indonesia no tiene una sola cocina, tiene muchas. Cada isla tiene su identidad culinaria, y se nota en el coco, en el uso de la soja, en el nivel de picante o en la presencia del pescado. Para mí, una de las mejores decisiones es no limitarse a un único lugar, porque comer por regiones te permite entender mejor la cultura local.

Bali: influencias hindúes y platos con coco

En Bali noté una cocina con más influencias hindúes, con presencia de coco y especias que, en general, se sienten más suaves si todavía estás entrando en el picante. Es un sitio muy agradecido para empezar con nasi goreng o nasi campur e ir ajustando el sambal poco a poco.

Java: sabores intensos y un punto dulce

Java me pareció más intensa y, a la vez, con un punto dulce muy característico. La soja y el cacahuete aparecen con frecuencia, y eso se nota en salsas y acompañamientos. En Java, además, me enganché a los postres de mercado, porque los locales los compran como parte de su rutina diaria.

Sumatra: curry, carne y más picante

Sumatra suele tener una presencia fuerte de curry y carne. El picante aquí se siente más, así que si eres sensible, me parece buena idea pedir el sambal aparte o preguntar antes de lanzarte. Aun así, si te gusta comer con carácter, Sumatra es una fiesta.

Lombok: mariscos frescos y mucho sambal

Lombok me sorprendió por la presencia del mar en la mesa. El pescado y el marisco frescos son protagonistas, y el sambal suele venir con fuerza. Aquí también disfruté mucho de los contrastes, comida sabrosa y después algo frío que te devuelve el cuerpo a su sitio.

Mi experiencia culinaria en Indonesia

Cuando pienso en Indonesia, lo primero que me viene a la cabeza son los olores. Ese aroma especiado que sale de los warungs y se mezcla con el humo de la parrilla y la humedad del aire. En mi primer viaje a Bali, recuerdo desayunar un nasi goreng en un pequeño warung de Ubud, arroz frito con huevo, verduras frescas y un toque de sambal que me hizo abrir los ojos: picante, dulce y lleno de matices.

Otro recuerdo que guardo con cariño es el satay en un local familiar frente a los arrozales de Tegallalang. Las brochetas marinadas y asadas venían con una salsa de cacahuete casera que me dejó pensando cómo algo tan sencillo podía tener tanta profundidad. Lo mejor es que cada warung tiene su manera de hacerlo, y ese “toque personal” es justo lo que lo vuelve memorable.

Y es que no concibo un viaje por Indonesia sin pasar por los dulces de mercado. Los klepon fueron mi primer flechazo, pequeñas bolas de arroz glutinoso rellenas de azúcar de palma, con coco rallado por fuera, de esas que explotan en la boca. Otro favorito fue el dadar gulung, un crepe verde relleno de coco rallado y azúcar de palma que encontré en un puesto al borde de la carretera en Java.

Mientras me lo comía, me quedé mirando cómo los locales compraban varios para llevar a casa. Ese gesto tan cotidiano me hizo valorar la importancia de estos sabores en la vida diaria, no como algo puntual, sino como parte de la rutina.

En Lombok no puedo olvidar el es cendol. Ese postre-bebida refrescante mezcla arroz, coco y una gelatina verde, y me vino perfecto mientras paseaba entre arrozales. Me gustó porque no era “un postre” al uso, era más bien una forma sencilla de aliviar el calor y seguir el día con energía.

Y sí, también me animé con sabores que al principio sorprenden. En mercados de Java vi y probé insectos fritos y también pescado fermentado. La gastronomía aquí refleja la historia y la geografía del país, y si te acercas con curiosidad, aunque solo pruebes un poco, ya estás entendiendo algo.

Mis recomendaciones para encontrar los mejores warungs y disfrutar al máximo

Comer bien en Indonesia es fácil si sabes en qué fijarte. La clave está en observar y preguntar, porque el contexto te dice mucho más que una reseña. Te dejo mis consejos, tal cual los aplico yo.

  1. Busca locales con presencia local. Si ves a muchos habitantes comiendo, suele ser una garantía. La afluencia local normalmente indica frescura, rotación y sabores tal y como se preparan allí.

  2. Elige bien los horarios. A mí me funciona comer cuando el género está recién hecho. El mediodía y el atardecer suelen ser los mejores momentos. Y un detalle importante que aprendí a base de prueba y error: evita los warungs muy temprano o muy tarde, porque pueden estar cerrando o quedando pocos platos.

  3. Pregunta por las especialidades del día. Esto cambia por completo la experiencia. Las especialidades del día suelen depender del mercado, así que suelen ser platos únicos y recién preparados, además de una excusa perfecta para interactuar con quien cocina.

  4. Observa costumbres y adapta tu forma de comer. En muchas zonas es común pedir varios platos para compartir, comer con la mano derecha y usar servilletas locales. Respetar estas costumbres mejora la experiencia y hace que el intercambio con la gente sea mucho más natural.

  5. Prueba por regiones, no te quedes solo en Bali. Lo repito porque marca la diferencia. Cada isla tiene su identidad culinaria, y probar platos regionales es una manera directa de entender la cultura. Bali, Java, Lombok, Sumatra y las Gilí te cuentan historias distintas a través de la mesa.

Recomendación personal: cocina local en Bali

Si quieres algo realmente distinto, yo recomiendo participar en una experiencia de cocina local en Bali. Cocinar tu propio nasi campur o preparar sambal en un warung familiar te deja recetas auténticas y conversaciones que no aparecen en un restaurante.

Precios orientativos

Para que te hagas una idea, un almuerzo en warung suele costar entre 1 y 3€, mientras que en lugares más orientados al viajero puede subir a 10–15€ por persona, según zona y tipo de cocina. De todos modos, mi recomendación es que lo consultes de nuevo antes de viajar para evitar imprevistos.

Indonesia también permite combinar lo cotidiano con momentos más especiales. Alternar warungs con propuestas gastronómicas de más nivel funciona muy bien, y si te apetece hilarlo con alojamientos y cenas memorables, el lujo asiático permite diseñar con mucho detalle.

Para mí, Indonesia se entiende mejor cuando te sientas a comer sin prisa. La gastronomía es una puerta directa a la cultura, y cada isla te deja un sabor distinto, desde un nasi goreng temprano en Ubud hasta un es cendol que te refresca en Lombok.

¿Te apetece diseñar un viaje en el que también cuidemos lo que pasa en la mesa, con warungs bien elegidos y experiencias de cocina local? En PANGEA lo montamos a medida para que vuelvas con recuerdos reales, de los que se cuentan con una sonrisa.

Sandra te recomienda qué comer en Indonesia

Más allá de los nombres más conocidos, la gastronomía de Indonesia se entiende desde el equilibrio de sabores. Aquí conviven el dulce del azúcar de palma, el picante del sambal, la frescura de las hierbas y la profundidad de las especias tostadas en el momento. Cada isla aporta matices distintos y eso se nota en la intensidad de los currys, en la textura del arroz o en la forma de combinar pescado, carne y vegetales. Comer en Indonesia es algo dinámico, muy ligado al producto diario y a la tradición familiar. Cuando te sientas a la mesa, no solo pruebas una receta, estás entrando en una historia que ha pasado de generación en generación. Si te apetece recorrer el país a través de sus sabores más auténticos, diseñamos juntos una ruta donde la cocina tenga el protagonismo que merece.

Sandra te recomienda qué comer en Indonesia

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