

Viajar a Tanzania por primera vez suele remover muchas cosas por dentro. África genera respeto, sobre todo cuando no la conoces, y es normal que aparezcan dudas relacionadas con la seguridad, la organización o cómo será el día a día en destino. A mí también me pasó la primera vez.
Por eso quiero compartirte estos consejos para viajar a Tanzania desde la experiencia real, para que llegues con la tranquilidad de tenerlo todo claro y solo te ocupes de vivir el viaje.

Antes de poner un pie en el país conviene dejar cerrados algunos trámites sencillos. Tanzania no exige muchos requisitos, pero llevarlos resueltos desde casa marca la diferencia al llegar.
Sí, el visado es obligatorio. El proceso no es complicado, pero requiere algo de tiempo y atención. Mi recomendación es hacerlo con antelación y, si en tu viaje hay más de un visado, gestionar los trámites en paralelo para ahorrar tiempo. Ten a mano el pasaporte y una foto tipo carnet, ya que durante el proceso te la pedirán adjuntarla.
Actualmente, el precio del visado es de 50$. De todos modos, como experto en Tanzania, mi recomendación es que consultes de nuevo antes de viajar para evitar imprevistos. En PANGEA estamos al tanto de la actualidad tanzana y estaremos encantados de ayudarte a diseñar tu viaje.
Si tu itinerario incluye una extensión a Zanzíbar, hay un detalle importante a tener en cuenta: antes de llegar a la isla es obligatorio rellenar un formulario sanitario online. Es un trámite sencillo, pero conviene hacerlo con antelación para evitar retrasos a la llegada.
Uno de los grandes puntos a favor de Tanzania es que la mayoría de los gastos están previstos antes de salir. No es un destino para improvisar. Los desplazamientos, los guías y los accesos a los parques nacionales requieren logística, lo que hace que comidas y alojamientos estén incluidos.
En el día a día, los gastos se reducen a bebidas, propinas y compras locales. En hoteles y muchos establecimientos aceptan tarjeta o euros. Aun así, siempre recomiendo cambiar algo de dinero a chelín tanzano a la llegada. No hace falta mucho, pero facilita pagos pequeños y evita depender de billetes grandes.
Tanzania es un país seguro, especialmente cuando viajas acompañado por guías locales y con una ruta organizada. En realidad, hay pocos momentos en los que uno se mueva por libre.
Muchas de las dudas sobre seguridad no tienen que ver con las ciudades, sino con los animales en libertad. En este punto soy muy claro: siguiendo las indicaciones del guía, que suelen ser pocas y muy concretas, el viaje es totalmente seguro. El respeto por las normas y los tiempos del entorno marca la diferencia.

Tanzania es un país extenso, pero la ruta habitual se concentra en el norte, lo que hace que los desplazamientos sean más llevaderos que en otros países del África oriental.
El viaje se realiza principalmente en vehículos 4x4 cómodos y preparados, con itinerarios pensados para que los trayectos no se hagan pesados. Aun así, existe una red de avionetas para quienes buscan optimizar tiempos o añadir un extra de comodidad.
Un ejemplo muy habitual es el vuelo interno entre el Serengeti y Arusha, una opción que permite ahorrar horas de carretera y ganar tiempo para el safari o para disfrutar con más calma del lodge.
Aquí todo depende de tu forma de viajar. Hay quien aprovecha Tanzania para desconectar, y quien necesita estar conectado por trabajo o para compartir el viaje.
La conectividad es mejor de lo que muchos imaginan. Las eSIM funcionan correctamente en carretera, aunque en parques muy remotos pueden perder cobertura. Los alojamientos suelen contar con wifi en zonas comunes, aunque la potencia en las habitaciones depende del lodge.
Tip del experto: en PANGEA te ayudamos a contratar la eSIM que mejor encaje con tu ruta y tus necesidades reales.

Viajar también es entender el lugar en el que estás. La cultura tanzana es cercana y hospitalaria, algo que se percibe desde el primer contacto.
Nada más llegar escucharás un “jambo”, el saludo más habitual en swahili. Palabras como “hakuna matata” o “simba” forman parte del día a día y crean una conexión inmediata con la gente local.
Las propinas no son obligatorias, pero sí muy agradecidas. Se suelen dar a maleteros y al guía al final del viaje, justo antes de la despedida. Un detalle importante es que las monedas de euro no les resultan útiles, ya que solo pueden utilizar billetes a partir de 5€. Por eso es tan práctico llevar algo de moneda local para estas situaciones.
Si dudas sobre cuándo entregar la propina al guía, mi recomendación es hacerlo siempre al final del viaje.
El uso de efectivo es puntual. Bebidas, propinas y compras locales son los momentos más habituales. En tiendas de recuerdos aceptan euros o chelines, aunque conviene saber que el regateo forma parte del proceso y tomárselo con calma suele dar buenos resultados.

La preparación de la maleta genera muchas dudas, sobre todo si es la primera vez que haces un safari.
La comodidad es lo más importante. No hace falta equiparse como para una expedición. Zapatillas cómodas, pantalones ligeros y camisetas funcionan perfectamente.
El sistema de capas es clave. Por la mañana temprano refresca, al mediodía el sol aprieta y por la noche vuelve a bajar la temperatura. Una sudadera o cortaviento suele ser suficiente.
En cuanto a colores, hay libertad total, aunque evitar el negro y el azul oscuro es recomendable, ya que pueden atraer a la mosca tse-tsé.
En la mochila no pueden faltar protector solar, repelente de mosquitos, adaptador de enchufe tipo G, un botiquín básico y copias digitales de los documentos.
Una duda muy habitual es cuándo usar el repelente. Mi rutina siempre es la misma:
Por la mañana, antes de salir, en las zonas visibles.
Al atardecer, una aplicación completa.
Antes de la cena, la última del día.
Con eso suele ser suficiente para estar tranquilo.
Para mí, Tanzania es uno de esos destinos que se adaptan a momentos vitales muy distintos. Cada viaje es único, incluso repitiendo ruta. La fauna siempre está ahí, pero el cuándo y el cómo aparece forma parte de la experiencia.
Si estás pensando en viajar a Tanzania, pide cita sin compromiso y en PANGEA diseñamos contigo un viaje a medida, pensado para ti y para la forma en la que te gusta viajar. Porque los mejores consejos no están escritos, se comparten en una buena conversación.

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