Tanzania, para los más aventureros
Botas de montaña, crema solar y cámara de fotos. No hace falta más para viajar a Tanzania. La propuesta es tentadora: hacer un safari a través de sus parajes y parques nacionales, contemplar las inmensas llanuras de Serengeti y la fauna salvaje que habita en ellas, recorrer el edén en que se ha convertido el cráter del Ngorongoro y ver unos atardeceres de película.
Sin duda, uno de los objetivos del viaje es poder ver a los cinco grandes: rinoceronte, león, elefante, leopardo y búfalo. En Tarangire se puede sentir la pureza de la esencia africana a través de sus mágicos baobabs. Muy cerca de allí, se encuentra el Lago Manyara que enamoró a Ernest Hemingway. Un viaje lleno de libertad, naturaleza y, por supuesto, aventura.