Si quieres saber lo que significa la palabra evolución, Japón es la respuesta. Es por eso por lo que tiene tanto que ofrecer ya que, al haber estado aislado durante más de 400 años, la
tradición feudal de los samuráis y las geishas se entremezcla con la tecnología punta que caracteriza al Japón actual. De este modo, el viajero tiene un montón de cosas por ver que no le dejarán indiferente.
Además, viajando en septiembre o en octubre se puede disfrutar del
Momiji o enrojecimiento de las hojas de los arces que, junto con el florecimiento del cerezo en primavera (Hanami) son los dos mayores espectáculos naturales de Japón. También se celebra
el Tsukimi, un festival lunar en el que se comen los ricos bollitos de arroz o mochi. De hecho, Tsukimi significa literalmente “mirar la luna”. Imagínate paseando por los
bosques de arces de Kioto para ver una
danza de otoño de las geishas y maikos, y terminar degustando unos sabrosos mochis a dos carrillos mientras contemplas la luna. ¿Podrás resistir el encanto de las geishas durante tu
viaje a Japón?Convivir con los masáis, perderse por las playas de Indonesia, comer mochi en Japón… las posibilidades para
viajar en septiembre y octubre son casi infinitas. Porque sí, a cualquiera le atrae un poquito de samba en Brasil o el festival de ballenas de Hermanus, en Sudáfrica. Y tú, ¿te sumarás a las vacaciones más inteligentes en Septubre? ¡Cuéntanos adónde te gustaría viajar!