Río de Janeiro y la Bossa Nova que dio fama a su playa
Qué mejor lugar para comer después de disfrutar de un buen día de playa que en “El bar Veloso”, posteriormente conocido como “Bar Garota de Ipanema”. Este bar era frecuentado por Tom Jobim y Vinicius de Moraes en los 60, el bar Veloso pasó a llamarse Garota de Ipanema cuando el tema ya era un hit internacional. Fue en una de esas mesas donde nació la letra en homenaje a una joven vecina del barrio.
Se trata de la canción dedicada a esa chica “tan linda y tan llena de gracia” a la que han cantado en prácticamente todos los idiomas.
Esta es la bossa nova que consiguió dar fama a esta playa de Río de Janeiro, además de poner la música a los andares femeninos en todas las playas del mundo. La han versionado desde Frank Sinatra, Sepultura, Nat King Cole, Cher, o Amy Winehouse. Está considerada la segunda canción más influente del siglo XX y está en el puesto número cuatro de la lista de las canciones más versionadas del mundo.
Aquí la bossa nova sigue viva en todos los detalles del bar. Me emocioné mucho al ver la partitura de Garota de Ipanema sobre la mesa donde Tom y Vinicius la escribieron.
Todo un regalo poder pasar un rato en el lugar donde estos artistas se reunían tantas veces, pero ya tenía claro cuál sería mi próxima parada: el lugar donde se conocieron, Casa Villarino.Entre semana siempre me gusta dar un paseo por el barrio más histórico. En el centro de Río conviven pasado, presente y futuro y se pueden observar casonas de estilo colonial de la época del Imperio que se mezclan con los edificios de oficina. Lleno de agitación durante los días laborables, el centro de Río bulle de vida cuando por sus calles transitan sin descanso miles de trabajadores, vendedores, estudiantes, turistas y otras personas que frecuentan sus bares, restaurantes y centros culturales. Siempre que paso por aquí me encanta tomar algo en Casa Villarino. Muchos son los que dicen que la expresión bossa nova nació en este lugar.Fue en una de las mesas de este bar que, en el verano de 1956, tuvo lugar el encuentro crucial entre el poeta Vinicius y el joven Tom. De este encuentro saldría el primer gran éxito de “la nueva música brasileña”, la banda sonora de Orfeu negro (Oscar a la Mejor Película en Lengua Extranjera en 1960). Hoy, su espacio se ha duplicado y sigue siendo un local tradicional de encuentro de artistas e intelectuales.