Comenzamos entonces a descubrir las más de 1.000 gigantescas estatuas de piedra repartidas por toda la isla de Pascua, los conocidos Moai, que llegan a medir hasta 21 metros y que, para más dificultad, fueron construidos con los materiales de las dos distanciadas canteras de la isla: de piedra y arcilla roja. Además, bajo la limitada superficie de la isla -de unos 165 km²- encontramos un sistema de cavernas que tienen más de 7 km de longitud y constituyen uno de los mayores sistemas de cuevas del mundo. Nos encontramos con antiguas casas subterráneas al resguardo del viento, lugares para hacer rituales y con lo que se consideran refugios en tiempos de guerra. Además, contaban con una escritura única: el Rongo rongo, unos símbolos que no tiene relación con ningún otro alfabeto del mundo, siendo exclusivo de esta isla junto con la simbología tribal de los tatuajes e inscripciones en las espaldas de los moais.