1. Recorrer en Hovercraft la superficie helada del gran Lago Baikal

2. Conocer la etnia de los Buryats en el templo de Ivolginsky Datsan

3. Fotografiar las texturas del hielo más cristalino y puro del planeta

4. Descubrir lugares sagrados para los chamanes como la Roca Burkhan

5. Acampar sobre el hielo en el lugar más profundo del Lago Baikal y disfrutar de cielos nocturnos plagados de miles de estrellas

6. Probar el delicioso pescado endémico del Baikal, el omul

7. Recorrer el tramo ferroviario Circumbaikal, parte de la mítica ruta del Transiberiano

8. Descubrir las impresionantes cuevas de hielo que se forman en el Cabo Khoboy

9. Visitar la naturaleza salvaje de la Península de Svyatoy Nos, hábitat de la foca endémica del Baikal

10. Disfrutar de la arquitectura zarista del centro histórico de Irkutsk
Si creías que todo era naturaleza en Siberia, te sorprenderá pasear por Irkutsk, la ciudad más bonita de esta región y la que se ha llevado el título de “la París de Siberia”. Fundada en el siglo XVII como parada para el comercio de pieles, su centro histórico muestra la arquitectura de la época zarista y preciosas casas de madera que resisten el paso del tiempo reflejando historias de épocas pasadas. Con las nevadas de invierno, la ciudad queda enterrada bajo un manto blanco que la hace, si cabe, más mágica aún.

Un lago helado que parece un mar por su inmensidad, grutas de hielo, paisajes invernales de postal, todas las texturas y colores de hielo imaginables, acampar sobre él, chamanes, magia y etnias locales, la foca endémica del Baikal… ¿Qué es lo que más te ha impresionado de este viaje de autor al Lago Baikal de Rusia? Pide cita con PANGEA y descubre lugares tan increíbles como este, con el mejor asesoramiento experto para que no te pierdas nada.










