En los Dolomitas,
el mayor dominio esquiable del mundo, es donde los esquiadores más exigentes encuentran su paraíso oculto, pues en la intimidad de sus cuatro valles se pueden visitar
pueblos como Cortina d’Ampezzo, considerado como uno de los más bonitos de los Alpes, y el complejo de esquí más grande del mundo, Dolomiti Superski, antes de alucinar con una gastronomía italiana diferente, más allá de la pasta y la pizza, con influencias austro-alemana e incluso húngara que convierten
a los Knödel y al Gulash en dos de los platos más típicos de esta zona de Italia.
Además de un destino genial para esquiar en familia, Baqueira es también un gran
punto de partida para conocer la comida pirenaica. Imagínate la experiencia de deslizarte por laderas encantadoras, rodeado de la jet-set española y con una
mesa 100% montañesa en la que podrás probar los platos más típicos, basados en la caza, la pesca y la huerta pirenaica. Una Òlha Aranesa, con sus garbanzos y pato, es
lo mejor para entrar en calor después de un día de esquí, o un estofado de jabalí perfecto para reponer fuerzas. Porque sí
, la gastronomía más auténtica a menudo se encuentra más cerca de lo que crees.
Por último, Sankt Anton Am Arlberg es un destino genial para conocer la
gastronomía del Tirol en el lugar mismo donde nació el esquí alpino hace más de 100 años. Entre miles de especialidades ideales para regar con la mejor cerveza austriaca encontrarás auténticos manjares como
los Knödel que esta comparte con la gastronomía de los Dolomitas, Graukäse, el queso de la zona o el
Tiroler Gröstl, carne de cerdo frita con patatas y cebolla, muy apreciada en los Alpes Orientales.Estos son algunos de
los destinos más recomendados dependiendo del tipo de viaje que busques. ¿Quieres aprender desde cero o buscas
los mayores desafíos en las estaciones más exigentes del mundo? Ya tienes todo lo necesario para planear el próximo -o los próximos-
viaje a la nieve que hagas, “let it snow”.